La doctora Graciela Mirmi, nos da algunos consejos para incorporar la tecnología en la vida de los niños en forma segura
El 27 % de los adultos se considera adicto a la tecnología y el 48% siente la necesidad de responder inmediatamente en sus redes sociales. Las cifras entre los adolescentes son entre el 72% y el 50% respectivamente. El 75% de los padres afirman que discuten con sus hijos por el uso de celulares. Pero que pasa en la infancia, que es el momento clave, para la formación de la identidad. Como establecer buenos hábitos en nuestros niños para no alejarlos de un medio educativo y de entretenimiento que vino a modificar los modos de socialización, para siempre.
Hoy entrar en cualquier restaurante y ver a una familia completa comiendo tranquilamente y a varios de sus miembros, sobre todo a los más pequeños, ingiriendo su comida sin apartar la mirada de la tablet o del celular, que sus padres le dieron para que se entretenga, es lo más habitual.
¿Pero que sabemos sobre la exposición de chicos a celulares o tablets? Para esclarecer algunas dudas, dialogamos con la pediatra Graciela Mirmi, quien se desempeña en el Centro Municipal de Salud y en distintos Centros de Atención Primaria de la ciudad, además de contar con su consultorio particular; por lo cual atiende un importante número de familias de nuestra comunidad.
Graciela es médica pediatra desde hace 38 años y en nuestra ciudad desde hace 35 años; por lo cual ha visto varias generaciones crecer y socializar; con sus particularidades en cada una.
Comienza la entrevista asegurando que la tecnología y el mundo digital han cambiado la vida de los niños pero también sus oportunidades, si se la aprovecha de una manera correcta. En realidad toda la tecnología cambio el mundo y a medida que más niños se conectan alrededor del mundo esto hace que se cambie el comportamiento de la infancia: en la educación, en la cultura, en los comportamientos familiares; pero que es una herramienta muy útil incluso para los niños pequeños si es bien utilizada.
Hay varios puntos a tener en cuenta: uno es que se vé; es decir el contenido, otro es la cantidad de horas que se vé, el tiempo, y la supervisión que el adulto realiza de lo que el niño vé. Es sumamente importante, el filtro del consumo que los niños realizan de la tecnología.
Por último y no menos importante es el ejemplo que le damos; con las conductas. Si a los chicos les decimos que no pero estamos cocinando, trabajando y aun jugando con el teléfono en la mano. Eso en definitiva es lo que los niños incorporan; señala Graciela.
Para clarificar, las pantallas no son buenas ni malas, el impacto en los niños depende del uso que los padres hacen de ellas, asevera de forma rotunda.
Prohibir el uso de dispositivos tecnológicos no es necesario. Pero no pueden reemplazar a la interacción con el mundo.
Según lo indica la Dra. Mónica Ferrea neuróloga infantil de Fleni, es aconsejable para un neurodesarrollo saludable: entre los doce y 24 meses; deben leer o cantar juntos, nombrar imágenes, utilizar distintos tipo de materiales y objetos que estimulen sus sentidos como cacerolas o cucharas de las que disfrutan de hacer ruido, tocar cosas, tirarlas al piso y manipularlas, etc. Por lo cual, recomienda que los menores de 2 años no interactúen con las pantallas ya que el control atencional y el pensamiento simbólico son inmaduros para transferir conocimientos desde una pantalla.
Entre los 2 y 3 años tienen la capacidad de representar situaciones y roles de su vida cotidiana por lo que recomendamos juegos que propongan “tomar te, ir de compras; es decir proveer de actividades y juegos con texturas, sonidos, que continúen favoreciendo el descubrimiento sensorial y motor; como la lectura de cuentos. Si incluimos en algunas de estas actividades a la tecnología, y nunca superando más de una hora diaria. Este sería un ejemplo de un uso adecuado para niños pequeños.
Desde los dos años, los juegos interactivos son una buena opción, pero no más de una hora al día. Las dificultades comienzan cuando el uso de las pantallas desplaza la actividad física, la interacción con el mundo y la exploración practica.
Hay programas muy útiles para chicos de 4 o 5 años donde pueden crear, como los juegos didácticos ya que no son solamente espectadores, sino que interactúan y generan sus propias conductas. Esos contenidos los acercan a un mundo que ya están entre nosotros.
Es importantísimo tener en cuenta el tiempo de exposición de los niños frente a la tecnología, en relación a su edad: de 0 a 2 años: 0 horas. De 3 a 5 años: 1 hora por día. De 6 a 12 años: 2 horas por dia, si bien este parámetro es muy utópico es lo recomendable para su desarrollo y los padres tenemos que ponernos como meta acercarnos a estos parámetros. Después uno va regulando en el dia a dia. Indica la pediatra.
Saber cuales son los perjuicios que ocasionan en un niño el exceso de uso de la tecnología, según la Academia Americana de Pediatría, nos debe servir de impulso para hacer de ella una herramienta positiva para el crecimiento y el disfrute de los más chicos.
A lo que debemos prestarle más atención
Un uso excesivo, desarrolla emociones adictivas, limita su capacidad de relacionarse, hay un mayor riesgo de ansiedad o depresión infantil, el sedentarismo eleva las probabilidades de obesidad y de enfermedades prevalentes, limita su desarrollo cerebral (imaginación y creatividad) y altera su ciclo de descanso por exceso de estímulos visuales.
Utilizar la tecnología o el mundo virtual para calmar a los niños o invisibilizar sus necesidades; es decir reemplazar a la niñera por estímulos virtuales es de suma gravedad y si cuando se los sacamos hacen crisis de ansiedad y de llanto, y solo se revierte cuando se vuelve al estimulo de la pantalla; ese es el principal signo de alerta, en esta instancia los adultos encargados de la crianza deben consultar al pediatra, cuando deben incorporarla y el tiempo de exposición.
Esta charla tiene solo el objetivo de ser una guía, es importante la consulta con el médico porque el pediatra contempla todas las situaciones especiales; por ejemplo, en niños con movilidad reducida, ya que en ocasiones es beneficiosa una mayor permanencia en las pantallas debido a que los conecta con formas de socialización o contenidos a los que de otra forma no tendrían acceso. Esto no está mal cuando no pueden hacer otras actividades. Pero nunca utilizarlo para calmar al niño de forma extrema.
Porque si y cuando si
Si de ventajas hablamos, podemos mencionar: el acceso a contenido adaptado y útil. Los niños pueden aprender mucho a través de aplicaciones y contenido disponible tanto en aplicaciones específicas como en Internet de forma sencilla y directa. Para los padres, poder seleccionar un contenido adecuado es una gran ventaja frente a otras fuentes de entretenimiento como la televisión, en la que no se puede controlar el contenido de su programa previamente. Hay aplicaciones de series, de documentales, de películas, en las que podemos hacer una lista cerrada de reproducción y controlar al 100% lo que ve el niño sin preocuparnos de que vea algo poco adecuado.
El entretenimiento no aislado, es otro beneficio. Que un niño use una aplicación o un dispositivo para entretenerse no significa que tenga que estar solo. Puede jugar con su familia, con sus amigos e incluso, con personas de todo el mundo, siempre con control en este último caso. Puede socializar y encontrar intereses comunes a través de estos juegos.
Mejora de la atención, la lectoescritura, la memoria, el cálculo mental, si se eligen aplicaciones que están creadas con el fin de estimular la educación y su aprendizaje mediante juegos y cuentos.

Experiencias: Con la pantalla a todos lados
En cuanto a las experiencias más notables que vi fue un bebe de 4 meses con un dispositivo como un palito de selfie colocado en el cochecito con el teléfono en reproducción de imágenes. Asi iba el bebe por la calle o en su casa y cuando le hice notar a la mamá, que esto no era un comportamiento que beneficiaba la salud de su niño; la mamá no lo podía resignificar ya que le parecía lo más normal del mundo. Estos comportamientos son los que debemos prevenir, nos comenta la doctora Graciela Mirmi, que cuenta la anécdota aun con asombro.
REDES SOCIALES: PELIGROS QUE SE ASENTUAN TODOS LOS DIAS
En cuanto a las redes sociales, esto si es más complejo. No deberían estar conectados los niños menores a los 12 años, sin supervisión permanente de un adulto ya que están en un ámbito pausible de tener contacto con desconocidos, a abusos y diversas lesiones a su integridad. Esto si hay que dejarlo bien claro; no deben tener redes sociales.
En un informe de Amnistia internacional se establecen las siguientes formas de ciberacoso y los peligros de las redes sociales, que en la mayoría de los casos ya se da ingresando en la adolescencia, entre ellos se pueden encontrar:
Mensajería, es la utilización de la mensajería con el uso del teléfono móvil, correo electrónico o conversaciones en las que se puede comunicar a través de la red, es una herramienta de transmisión de información textual, imágenes, video y audio. Adicionalmente, la mensajería se utiliza para enviar información no cordial o de intenciones inadecuadas, chat utilizados para groserías, engaños a víctimas que se convierte en un cyberabusador. Las redes que más se utilizan son: Facebook, Google+, YouTube, Twitter, LinkedIn, Tumblr, Instagram, Flickr, Reddit, Badoo, muchas de ellas actualmente también se encuentran en los celulares. El Sexting: Es la acción de enviar contenidos de tipo sexual como: fotografías o videos; producidos generalmente por el propio remitente, a otras personas por medio de teléfonos celulares. Esto expone al creador o creadora de dichos contenidos a graves riesgos, debido a que puede ocurrir la difusión masiva e incontrolada de dichos contenidos y por último el .Grooming: Es el conjunto de estrategias que una persona adulta desarrolla para ganarse la confianza de niños, niñas y adolescentes a través de Internet con el fin último de obtener aprobaciones de índole sexual. Desde un acercamiento lleno de empatía y/o engaños se pasa al chantaje más cruel para obtener imágenes comprometidas de él o la menor y, en casos extremos, pretender un encuentro en persona. El groomind en muchas ocasiones puede ser el inicio de un acoso sexual.
Ante esto Graciela Mirmi recomienda a los padres extremar la vigilancia de los contenidos que sus hijos e hijas comparten tanto a través de whatsapp o las redes sociales, que en su mayoría se basan en la imagen por lo tanto también contribuyen a generar ideas falsas de felicidad, belleza y necesidades falsas muy perjudicial en las etapas de la formación de la identidad de los niños y/o adolescentes; aun más si son expuestos sin supervisión en las redes sociales.
Por lo cual lo más importante para el crecimiento de los niños es la presencia, el acompañamiento, y la supervisión de sus padres en todos los momentos de su vida.
Pero lo más importante es el ejemplo: que dan los padres que basan su principal fuente de interacción en las relaciones y manifestaciones mediadas por las pantallas y la tecnología. El niño no debe ver a su entorno todo el día con el teléfono en la mano. Hay que apuntar a un desarrollo pleno de cada familia, aconseja Graciela Mirmi al cerrar la entrevista.